Las mantas cumplen múltiples funciones: abrigo, superficie limpia, protección en cochecito o espacio de juego. Sin embargo, no es necesario acumular en exceso.
En general, dos o tres mantas bien elegidas cubren la mayoría de las necesidades: una liviana, una intermedia y otra más abrigada según estación.
Las mantas de algodón son versátiles y pueden utilizarse todo el año, mientras que las más gruesas se reservan para invierno o salidas en exterior.
Invertir en buena confección asegura que no pierdan forma ni suavidad tras lavados frecuentes. En esta etapa, se usan todos los días.







